Mis ojos se encuentran vacíos,
pues no estás tú en ellos.
Desde que te fuiste,
mi mirada permanece perdida
en el vacío que dejó
tu repentina y poco bienvenida
partida.
Desde que ya no estás,
los días transcurren lineales,
parcos,
tristes,
sin tu presencia voluptuosa,
exuberante,
llena de sonrisas de colores
y burbujas bailarinas,
danzantes,
al son de tus miradas...
Meditaré seriamente
la compra
de un marcapasos,
pues cuando te fuiste
dejaste sin latidos a mi corazón...
No hay comentarios:
Publicar un comentario