8.11.11

Bajo el mismo cielo (Fragmento de la historia de Ana y Luis)

Querido Luis:

Estamos tú y yo, cobijados con el mismo edredón de estrellas titilantes que nos sonríen en cada unos de sus parpadeos.
Estamos debajo y nos sonreímos al mirarnos, para que no todos sepan qué pasa en realidad.

Estamos tú y yo bajo el mismo cielo y sin embargo son nuestras vidas tan distantes una de otra, que a veces me dan ganas de llorar. Llorar por todo lo que era y ya no es. Llorar por todo lo que pudo ser y tal vez no será. Llorar por todo lo que estaba, vivía, pensaba y sentía junto a nosotros, pero que de una manera cruel y tirana, nos ha abandonado.

Estamos tú y yo, andando sobre el camino de grava que la vida nos dispuso para llevar las ocasiones de la mejor manera. Estamos planeando pavimentar las calles de las avenidas que transitamos de la mano, y la nube negra de tus recuerdos se interpone entre los dos, ocultándonos parcialmente la visibilidad como la niebla que se extiende sobre un pueblo fantasma.

Estamos tú y yo bajo el mismo cielo, tomados de la mano, mirándonos a los ojos, pero tú miras unos ojos que nos son los míos, y acaricias manos que no son las mías, y tus pensamientos están llenos de alguien que no soy yo..

Lo siento, tengo que pensarlo muy bien antes de volver a pronunciar 'Te Amo'.
Se siente mal y es extraño, escuchar 'te quiero' después de tantos 'te amo'...
Quiero llorar.

Lo siento, nuevamente,

Mar.

Tuxtla Gutiérrez,  09 de Noviembre '11

No hay comentarios: