Camino y el sonido de mi andar me recuerda tu sonrisa franca y ligeramente infantil.
Mis pasos me traen de vuelta el primer suspiro que escapó de tus labios.
Estoy de regreso y me siento como en casa.
Ciertamente es mi casa, pero sin ti no es lo mismo.
Sin ti, falta el aire, y aunque descorra las cortinas, el ambiente es denso, rudo, sordo, seco, sin ti.
El viaje aletargó mis manos y mi cabeza, pero estoy de vuelta.
Y te amo más allá de los límites de lo normal.
La luna en sus aposentos, se torna hermosa y misteriosa, como dueña y señora del firmamento, nos cobija esta noche de Noviembre.
Mis pasos me traen de vuelta el primer suspiro que escapó de tus labios.
Estoy de regreso y me siento como en casa.
Ciertamente es mi casa, pero sin ti no es lo mismo.
Sin ti, falta el aire, y aunque descorra las cortinas, el ambiente es denso, rudo, sordo, seco, sin ti.
El viaje aletargó mis manos y mi cabeza, pero estoy de vuelta.
Y te amo más allá de los límites de lo normal.
La luna en sus aposentos, se torna hermosa y misteriosa, como dueña y señora del firmamento, nos cobija esta noche de Noviembre.
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