8.12.11

Hace tiempo ya

Mi amor:

A veces pienso en todo el tiempo que hemos perdido peleando.
(Y me deja sin aliento hacer las cuentas)
A veces pienso en todo el daño que nos hemos hecho.
(Y es imposible.. increíble)
Y entonces es cuando me echo a llorar.
Quizá nunca me has visto. Tal vez jamás lo has imaginado.
Es posible que no te produzca esto el mismo sentimiento.

Siento que se nos escapa la vida de las manos.
Siento impotencia y terror.
Furor y rabia.
Cólera y angustia.

-Esta vez ni siquiera recordaste nuestro cumple cuatro.
Antes, era lo primero que recordabas..-

La vida nos consume a cada segundo.
La vida se burla de nosotros, que no hemos podido sobrellevar
unas pequeñas diferencias.
La vida nos engulle a grandes sorbos y nosotros nos dejamos llevar
siempre a su ritmo.

Tantos planes que teníamos juntos.
Tantas charlas, tantas ilusiones.
Y todo eso ha ido a parar a algún tubo de caño de alguna calle de por acá.
O de por allá.

¿Porqué?


Hoy, te molestaste y no entendí el motivo.
Volví a sentir el golpe bajo que me produjo la primer vez que 
te vi molesto..
Ahora, para estar junto a ti, tengo que arrimar mi propia silla,
tengo que estar prácticamente colgada a ti, tengo que acercarme
a besarte, tengo que tomarte de la mano, tengo que sacarte plática
... para poder estar contigo.
Eso es triste ¿sabes?
A veces me pongo a pensar en todo lo que hemos vivido.
Las promesas que algún día hicimos.
Las ideas que organizamos, quizá entre nubes rosadas. 
El proyecto de vida que pensamos realizar... hace tiempo ya.

Entiendo que el convivir es difícil, más no imposible.
Y no creo que sea admisible rendirse a la primer caída.
Mejor dicho, no es admisible darse por vencido.
Juntos podemos comernos el mundo a grandes rebanadas.
Juntos podemos reírnos de la vida y sus cosas, de las piedras
del camino y pisar la tierra que cae de ellas.

Ayer estuve mirando las fotos que aún conservo en la cámara.
Me dejaron dentro una sensación que.. no sé.. no sabría describir con precisión.
Un sentimiento como de nostalgia, melancolía, tristeza.. algo así.
Sentí una punzada en el corazón.. (algo similar a cuando te da un calambre
en la pierna y quieres echarlo fuera...)
-Los suspiros escapaban de mi como un torrente sanguíneo-
Pensé en aquellos días... aquellos días... tan lejanos que han quedado
en el tiempo y el espacio. Aquellos días tan cargados de ilusiones, con 
tantas ganas de estar juntos todo el día, tantos besos por entregarnos,
tantas caricias por esparcir en tu cuerpo...
Tuve ganas de llorar.

Amor, a veces pienso todo lo que hemos perdido en el camino
y me pregunto si algún día podremos volver a ser lo que un día fuimos.
Todavía no lo sé con certeza.

A veces, acaricio tu rostro y unas lágrimas asoman -¡maldita sea!-.
Cuán guapo eres. ¡Cuánto me gustas! 
¡Cuánto desearía que no hubiésemos cometido los errores que 
han arrojado todo al suelo, dejándonos al borde de la derrota!
A veces te miro y pienso ¡Cuánto te quiero!

En Cotton, recuerdo que negué algún sentimiento hacia ti.
Lo negué porque no quería hacer evidente lo que ya de por sí era notorio.
En esos entonces, hace tiempo ya, te metiste entre mis pupilas con
la seguridad de un león. Marchaste a paso firme entre mis pensamientos
y navegabas en el barco de los guerreros enamorados.
Me enamoraste con tu misterio, con tus bellas poesías.
En tu mirada había poesía. En tu voz había encanto.
Tus manos me decían melódicamente lo que tus ojos gritaban.
Cada día había doscientos motivos que hacían que mi corazón
quisiera explotar, ¡pugnaba por salir de entre mis costillas a cada paso!
Ahora también, pero a veces es de tristeza.

Amor, ¡Quiero estar contigo!
¡Quiero abrazarte, sentirte, hacerte el amor, quiero comer, beber, reír, estar contigo!
Para eso vine acá, para compartir todo mi amor contigo.
Aunque hoy, hay una brecha invisible que nos separa.
Dime, amor, ¿qué puedo hacer para que todo esto cambie?
Indícame, enséñame el camino, trázalo con tus manos sobre mi piel.
Y así, juntos emprenderemos el camino hacia lo desconocido...

Dime todo eso que guardan los correos de antaño recibidos durante nuestra estadía en aquél antiguo espacio compartido.
Dímelo al oído.
Ámame, bésame, mírame..

No hay comentarios: