23.1.12

E X I T

No sé si es de noche o si sólo está muy oscuro,
no sé si estoy en el fondo del mar o en una cueva de agua
que me acaricia y me sostiene ingrávida como si flotara
entre estrellas y hoyos negros.
Recuerdo haber sido transparente, recuerdo haber
atravesado paredes y dormir en la copa de los árboles,
recuerdo haber estado sentada en una flor de lirio bajando suavemente
por el río de la vida hasta llegar a la cascada inminente,
a la cascada donde todo termina y vuelve a empezar,
donde el tiempo se colapsa, donde la vida cambia de nombre
convirtiéndose en ese vocablo temido y misterioso
que es la muerte.
Recuerdo haber estado observando cómo dos seres
se desnudaban y se unían, y recuerdo haber sentido una vez más
la oportunidad de tener un cuerpo, un sonido de voz humana,
dos manos, dos piernas, dos hemisferios, dos pupilas,
una mente capaz de soñar y despertar del sueño,
capaz de transformarse, capaz de imaginar, en cualquier tono,
de cualquier forma.
Ahora estoy dentro de algo, que me alimenta en silencio.
Oigo su corazón y el mío, oigo cómo me dice que la vida
está en potencia. Giro en mi espacio reducido y recordando
la caída en aquella helada cascada, comprendo que
los finales son los principios, y los principios son finales,
que en el ciclo de esta rueda no existe la vida y la muerte,
pues la vida se hace muerte y la muerte, vida, y si todo termina,
vuelve a empezar y lo que empieza no es eterno, porque
eterno sólo es el tiempo sin principio y los viajeros que navegan
en él, cambiando sin remedio.
Está temblando, siento que el espacio donde habito se colapsa,
el agua se va de repente y una luz encandila los ojos que
todavía no distinguen los fotones, me dejo llevar porque
algo más fuerte que yo me empuja hacia esa luz. De pronto
mi espacio se convierte en túnel, y el túnel me empuja para afuera,
la luz se hace más intensa, alguien grita de dolor y yo no entiendo nada.
Yo también quiero gritar porque esto también me duele.
De pronto recuerdo que ya ha pasado antes, que hasta aquí
me trajo aquella cascada y aquellos seres que encontré desnudos.
Ahora sé lo que está pasando una vez más... estoy naciendo.