6.12.11

No tiene caso

No tiene caso buscar culpables...
Cuando la Luna desaparece es porque
se la ha robado Dios.
La toma entre sus brazos, la arrulla y le canta
canciones de cuna y con un beso en la blanca mejilla
la posa en su regazo hasta que la escucha dormir.
Es su vicio de cada noche.
Mientras el mundo, en tinieblas, lanza oraciones
al cielo, pidiendo respuestas a tan terrible acontecimiento.

No tiene caso buscar culpables, pues cuando
el océano tiene frío es porque su ternura se la
ha llevado el viento.
Imposible su regreso.
Impasible su andar.
No tiene caso, en realidad, buscar culpables.

Dios lo sabe todo. Dios todo lo ve.
(Eso me decían en la doctrina)

¿Y para qué buscar culpables cuando
el hombre que vive en mis pupilas eres tú?

No tiene caso.

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